«El Arzobispo emérito Norberto Rivera continúa grave, sin embargo, ha reportado mejorías durante la semana. Mantenemos la invitación a orar por su salud y la de quienes están sufriendo a causa de esta pandemia» así lo indicó la Arquidiócesis de México ante los rumores de que había muerto.
La Arquidiócesis señaló que el arzobispo decidió acudir a un hospital privado por lo que él tendría que pagar sus gastos por complicaciones de Covid-19 desde el pasado 16 de enero.
Rivera Carrera estuvo al frente, desde 1995, de la Arquidiócesis de México. En 2017 cumplió los 75 años, razón por la que, de acuerdo con el Derecho Canónico, presentó su renuncia al papa Francisco.
