Sí, si es nuestro asunto, somos seres humanos.

Wilberth Jiménez Díaz
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Twitter @wiljimenez86

Tras la  ola de violencia hacia las mujeres un gran número de reacciones se han desatado en las redes sociales; opiniones diversas han dejado entrever los peores demonios que hay en la mente de la sociedad, vertiendo comentarios de todo tipo desde los más solidarios hasta los que sentencia acusan y tachan a las mismas mujeres.

Casos como el de Karla la chica que falleció en el accidente del BMW de reforma, donde a si misma se la acusa de su muerte porque como lo dicen los mismos opinológos de las redes sociales, murió por puta, es tan  lamentable  leer esas sentencias y adjetivos hacia una mujer, antes de pensar en juzgarla la sociedad está obligada a guardar respeto ante cualquier circunstancia ajena a su vida y ocuparse de lo realmente importante: las consecuencias de manejar en estado de ebriedad, Karla en el peor de los casos es una cifra más da la mala combinación de alcohol y volante donde hombres y mujeres son víctimas irresponsables por igual.

Otro caso similar fue el de Lesvy la chica que amaneció muerta y torturada en las inmediaciones de la UNAM, caso en el que  la PGJ CDMX solamente se limitó a dar justificaciones por su muerte sin preocuparse por todo el trasfondo que esto conlleva, por otro lado muchas mujeres se pronunciaron en contra de este órgano pero tampoco han propuesto un modelo de tolerancia y respeto, al contrario más de un usuario insulto a las autoridades cayendo en el juego del vaivén de adjetivos calificativos dejando a un lado lo realmente preocupante y alarmante, la falta de respeto y condiciones de seguridad que se vive en todo México.

Es necesario dejar de mostrar indiferencia, porque, sí,  si es nuestro asunto, porque somos humanos y las victimas también lo han sido.

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