En el momento más crítico de la pandemia por Coronavirus y ante presiones del gobierno federal para regresar a la normalidad en municipios de la entidad y exigencias de sectores empresariales por la falta de estrategias económicas eficientes, la capital Oaxaqueña se ha vuelto un foco de infección ante la situación que se enfrenta por el Covid-19.
Sin dejar a un lado que Oaxaca de Juárez es el municipio con el mayor número de contagios de la entidad, y luego de que el presidente municipal Oswaldo García Jarquín dejara abrir negocios en el centro histórico y al escuchar el anuncio del gobernador Alejandro Murat del regreso a la “nueva normalidad”, la ciudadanía se confió y comenzó a salir de sus casas sin protección alguna, la policía tanto estatal como municipal dejó de hacer rondines y anuncios sobre quedarse en casa, inclusive en la capital policías anunciaron casos de policías contagiados y realizaron una manifestación por no contar siquiera con el pago de bonos por emergencia sanitaria.
A esto se le suma la irresponsabilidad de la gente ya que el 9 y 10 de mayo se vio a una gran cantidad de personas en los mercados especialmente en la central de abasto y en centros comerciales. Cabe señalar que al parecer lograron un acuerdo con los comerciantes ambulantes para retirarse de las calles, sin embargo estuvieron varios días ofreciendo productos sin el mayor de los cuidados preventivos.
Por su parte, los hospitales han reportado contagios entre el personal de salud, camas al tope de enfermos por Covid-19, falta de material y un incremento de personas enfermas.
Hasta el 18 de mayo el gobierno del estado de Oaxaca a través de la Secretaría de Salud, ha reportado 606 casos confirmados y 76 defunciones tan solo en el municipio de Oaxaca de Juárez ya se reportan 119 casos. y en general en México suman 4 mil 767 muertos por COVID-19, con lo que ya se superó la cifra de China de 4 mil 637.
Pareciera que tanto el gobierno municipal como estatal bajaron la guardia en los momentos más críticos de la pandemia, sabemos de la urgencia de activar la economía del estado, pero esto no puede ser poniendo en riesgo la salud de las y los oaxaqueños.
