Margarita Toledo su esencia y autenticidad

Wilberth Jiménez

Quien no recuerda el rigor y el arraigo con el que presidia el Comité de Autenticidad de la Guelaguetza, quien no recuerda el apego a las costumbres, tradiciones y ancestros de las regiones del estado, quien no recuerda a la maestra Margarita Toledo.

Más que un legado de costumbres y tradiciones es una referencia obligada para la fiesta de los lunes del cerro, no en balde pasó más de 30 años, trabajando, evaluando, resguardando, protegiendo, rescatando y preservando la autenticidad que ha engalanado el mes de julio en las fiestas de los lunes del cerro.

Su preocupación por cada detalle en las delegaciones que han arribado a lo largo de los años a la máxima fiesta de los oaxaqueños se dejaba de manifiesto en cada indumentaria, en cada paso, en cada nota musical, en cada momento, la maestra Margarita fue sin duda una enciclopedia viviente dotada de conocimientos muy propias de cada una de las comunidades de nuestro estado.

Recuerdo cuando en una en una entrevista realizada en el 2009, le pregunté, maestra, en qué se fijan para evaluar a cada delegación, su respuesta no fue nada metódica, nada técnica, y es que argumentó la maestra: es la esencia la que se busca, es el amor por la tierra que le ha dado sentido a la comunidad, es el apego a cada una de las costumbres y tradiciones, es el amor por Oaxaca, es el orgullo por ser oaxaqueño,  eso se busca en cada visita que se realiza.
Fue una viajera incansable, muchos la envidiamos, quizás es de las pocas que ha tenido la fortuna de llegar hasta las entrañas de nuestra tierra, y es su aportación la que ha hecho que hoy los oaxaqueños gocemos de la fiesta de la Guelaguetza.

Por su trabajo, por su herencia, por sus conocimientos, por su amor a la tierra oaxaqueña, por su preocupación y ocupación.

Descanse en paz, Maestra Margarita Toledo.

Foto: Cortesía

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