Raúl Bolaños Cacho: Presidente Ilegal

El poder por encima de la ley

Por: Redacción

Para acceder al poder público existen varios caminos, pero vamos a enfocarnos al análisis en un estado democrático de derecho. Las elecciones son la base de la construcción estatal y nacional de acceso a la representación popular en las cámaras de diputados o de senadores y el ejercicio del poder ejecutivo, Presidencia de la República y Gobernadores de los Estados.

Para los Poderes Judiciales el camino es diferente: En el caso de los Ministros de la Suprema Corte, el titular del Poder Ejecutivo envía ternas al Congreso y ahí se elige al nuevo Ministro.

En el Poder Judicial del Estado la ley ha optado por un camino muy transparente y diáfano exigiendo una serie de requisitos en aras de garantizar la idoneidad del candidato y la imparcialidad de los juzgadores de segunda instancia.

La Constitución del Estado, exige los mismos requisitos que para ser Ministro de la Suprema Corte, además de presentar y aprobar un examen de oposición. Con los resultados, se mandará una lista con ocho candidatos, al Gobernador del Estado, quién enviará una terna al Congreso del Estado para el nombramiento del nuevo Magistrado.

Se requieren requisitos especiales, NO dispensables, para ser Presidente del Tribunal, entre ellos haber integrado Sala al menos tres años.

Estas disposiciones constitucionales quedaron relegadas en el cajón del olvido en el caso del nuevo Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Raúl Bolaños Cacho, propiciando que su nombramiento sea ilegal e inconstitucional. En efecto:

  1. Raúl Bolaños fue designado Magistrado al inicio del sexenio del Gobernador José Murat, cumpliéndose todas las disposiciones legales y constitucionales de ésa época. Posteriormente, fue designado Presidente del Tribunal por el Pleno, ejerciendo tal cargo hasta el fin del sexenio.
  2. Cuando tomó posesión e
    l siguiente gobernador, Ulises Ruíz, designó a un nuevo Magistrado quien fue designado Presidente del Tribunal y propuso al Pleno que Raúl Bolaños pasara a ocupar una ponencia en la Sala Familiar, en la que estuvo menos de cuatro meses.
  3. En el momento en el que el entonces Magistrado Héctor Anuar Mafud fue designado Presidente del Tribunal, hubo un reacomodo en las Salas del Tribunal. El que era Presidente fue enviado a una Sala Penal y Raúl Bolaños fue designado Director General de la Escuela Judicial hasta que RENUNCIÓ a la magistratura por jubilación.
  4. Al renunciar, Raúl Bolaños dejó de ser Magistrado y se dedicó a su notaría, fue diputado y candidato perdedor a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez. Al jubilarse, Bolaños Cacho dejó de ser magistrado a partir
  5.  de ese momento. Pensar de otra forma sería tanto como si cualquier servidor público que renuncia a su cargo pudiera regresar al mismo después de su renuncia, sin un nuevo nombramiento en el que cumpla las disposiciones legales y constitucionales. No es el caso del ilegal Presidente.

La renuncia expresa al cargo de Magistrado realizada por el ahora Presidente del Tribunal, se tradujo en diversas circunstancias: I) Deja el cargo de Magistrado, es decir, a partir de la fecha de su renuncia, dejó de fungir como tal: No tendrá más actividad jurisdiccional o administrativa. Simple, lisa y llanamente, a partir de ese momento YA NO es magistrado. II) Para ocupar nuevamente el cargo de Magistrado, Raúl Bolaños debió solicitar se suspendiera su jubilación y presentarse tanto a los exámenes en caso de vacante, y a: III) Ser designado Magistrado PERO cubriendo todos los requisitos legales y constitucionales.

Lamentablemente, no lo hizo: Ocupó la Presidencia del Tribunal sin reunir los mínimos requisitos legales y constitucionales. En efecto, Raúl Bolaños Cacho JAMÁS ha sido Magistrado de Sala por tres años. Estuvo unos cuantos meses en la Sala Familiar, pero el requisito constitucional es que dure en ese cargo al menos tres años, lo que nunca hizo.

Esta triste realidad nos conduce a concluir que el actual Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca, Raúl Bolaños Cacho, ha sido electo en el cargo en contravención a las disposiciones Constitucionales y Legales de nuestra entidad, ADEMÁS de que no podía “regresar” al cargo, pues éste había concluido definitivamente. Ya no era magistrado ni lo es ahora.

Decimos que es triste realidad porque evidentemente su irregular situación pone en duda, ante la ciudadanía de Oaxaca, la legalidad y constitucionalidad, la transparencia e imparcialidad de éste inconstitucional periodo interino de Bolaños Cacho. Está muy claro que aúpa al poder no por el servicio que pueda dar, que a estas alturas es muy poco, deficiente e ilegal, sino usando como trampolín al Poder Judicial, buscando una diputación federal o una senaduría, que ocupó, con gran dignidad, su padre, por méritos propios, no tanto por ser primo hermano del Presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz, por cierto, también tío de Bolaños Cacho y por tanto, sobrino del hombre que gestó la matanza de estudiantes en Tlatelolco en 1968 y otras atrocidades y carnicerías como el dos de octubre ¡No se olvida!

El Poder Judicial del Estado a partir de la designación del nuevo Presidente interino viene provocando una serie de convulsiones al interior, tanto por los que señalan, con razón, lo ilegal e inconstitucional de su mandato, como por la falta de calidad humana del nuevo titular que trata en forma humillante y con soberbia a los trabajadores.

A tanto ha llegado la anómala situación, que diversas voces han señalado que están preparando las gestiones necesarias para ejercer al menos tres acciones diferentes:

  • A) Ocurrir en juicio político contra Bolaños Cacho por ocupar en forma irregular, ilegal e inconstitucional la Presidencia del Tribunal.
  • B) Denunciar su caso ante la Comisión Nacional de Tribunales (CONATRIB), ante la Comisión Nacional de Gobernadores (CONAGO), ante la H. Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Presidencia de la República, ante la FLAM, Federación Latinoamericana de Magistrados y ante la Red Global de Integridad Judicial, por virtud de su mandamiento a actuar con integridad y estar libres de corrupción, requiriendo a los Estados parte (México) a que adopten medidas que fortalezcan la integridad judicial y prevengan las oportunidades de corrupción entre los miembros de la rama judicial y,
  • C) Presentar su caso ante la Comisión Interamericana de DDHH, para llevarla posteriormente a la Corte Interamericana en San José, Costa Rica, por vulnerar el contenido de los Tratados Internacionales en materia de acceso a una justicia imparcial, que en el caso no se da, debido a la irregularidad en la designación del Presidente del Tribunal, enfocado más a tareas de corte político para ocupar otras posiciones de poder, que en administrar justicia.

Este negro panorama no ayuda en nada a la problemática que vive día a día nuestra entidad. El mensaje para la sociedad es pésimo: Los continuos conflictos sociales pueden, en parte, resolverse en sede judicial, pero la sociedad ha perdido la confianza en el Presidente Bolaños Cacho. Ojalá los tomadores de decisiones adopten, con sentido común una decisión que vuelva a los márgenes de la legalidad la conducción del hasta, antes de esta ilegal designación, Honorable Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca.

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